




El trasplante de médula ósea es la única esperanza para muchas personas afectadas por enfermedades de la sangre.
Encontrar un donante de médula ósea compatible es difícil. De hecho, cada año, el 75 % no lo consigue. Existe la creencia errónea de que es fácil encontrar un donante de médula entre los familiares del enfermo. Sólo existe un 25% de la probabilidad de que el hermano del enfermo le pueda donar médula. Evidentemente, el porcentaje disminuye para el resto de los familiares. Si manejamos estos porcentajes en el ámbito de la familia, imagínese lo difícil que resulta encontrar un donante de médula ósea no emparentado, es decir, que no sea familiar.
Cuando no se encuentra un donante compatible dentro de la propia familia se recurre al, el Registro de Donantes de Médula Ósea.
Actualmente, el número de donantes registrado es de 13.000.000 personas inscriptas y tipificados su HLA. Todos ellos figuran en el Registro Internacional como donantes disponibles. Si bien es verad que no se conoce acerca del tema, tambien es cierto que son insuficientes las campañas de informacion y concientizacion acerca de la importamcia de donar medula. Cuando en vida decidimos que a nuestro fallecimiento nuestros órganos sean donados estamos dando la posibilidad a muchos enfermos de seguir luchando, pero lamentablemente ya no seremos conscientes de haber ayudado a alguien. La donación de médula se realiza de donante vivo a receptor vivo, es decir, sabemos que con nuestro gesto estamos dando a un enfermo la posibilidad de seguir luchando por la vida.
Es muy posible que haciéndonos donantes de médula no tengamos que donar nunca, pero si tuviéramos la fortuna de poder ayudar a alguien a seguir luchando por su vida, ¿no se considerarían afortunados?